Para que luego no digan que no se les avisa con anticipación, que todo a última hora, que no hay tiempo para comprar, que el Conejo salado se queda sin regalo, sólo por eso, aquí les dejo a consideración mi Lista de Deseos o “Wishlist”.
Antes de introducirlos al submundo de lo que el Conejo NO TIENE PERO QUIERE CON TODO SU CORAZÓN Y OREJAS, les relato mi penosa travesía del día ayer, espacio nuevamente auspiciado y mentalizado por La Rata, alias “Dael, sonrisita sardónica”.
Todo transcurre con normalidad en el trabajo. Ya cumplí los 3 meses reglamentarios y por lo tanto, espero que se apuren, muy pronto recibiré mi aumento de sueldo, aunque la posibilidad de la patada al desempleo está latente.
Como les decía, la normalidad reina en el “Ministerio”. Claro que estamos preocupados por los intentos de vire que le quieren dar al Jefecito de Estado (acá Correita). No nos conviene que le den el vire o que lo derroquen. Todo sea por el bien laboral de este lindo conejito.
De Orcolandia se siguen escapando los orcos, pero para que vean que me he acostumbrado al asunto. Por suerte el Orco de a lado (el mismo al que ya le conozco hasta la marca de calzoncillos) no me habla y yo no le hablo, o sea he dado por hecho que es materia inservible en una esquina.
Lo malo es que creo que a dos de las criaturitas le gusto, y a mí no me gustan. A mí quien me gusta es Bellamón, que es tan ZANAHORIA, y yo un Conejo cobarde en esos asuntos, lo que normalmente debería ser la combinación perfecta, pero en este caso la zanahoriada del susodicho no ayuda.
Por otro lado, eso de lo zanahoria ya no lo estoy creyendo tanto. Tiene amistad con el Orco inservible y hoy hablaban de una chica que creo que también le gusta Bellamón, y que le mandaba a decir que lo invitaba a una fiesta no sé dónde. No quedó muy claro si a Bellamón le gusta. Talvez sí, talvez no. O sea ya qué más da. Ya no quiero nada, creo.
Dael está planeando venir en marcha blanca con otros miembros de “la cabina de suicidios” (de la que te advierto NEO te queremos expulsar. Ya sabemos que nos has cambiado por Ricardo weblog y Pao Pao, y ahora te gastas el dinero con ellos. MALO PAJARRACO, MALO) con carteles y todo para revelarle a Bellamón mi amor por él. Este asunto terminará mal, lo presiento.
Aparte del asunto bellamontesco, Correita, quien ya nos ha dado celular HORRIBLE (de los que parecen walkie talkie, con antena, pantalla verde) gratichi, con 30 dólares de saldo mensual, ya nos ha cambiado el televisor, nos puso uno nuevo, nos trajo radiograbadora, anunció que nos dará grabadoras y pendrives.
Eso compensa en algo el asunto ese de que nos pagan el 40 por ciento del sueldo en la primera quincena, y el 60 por ciento restante más horas extras en la segunda. O sea, en la primera mitad del mes soy un Conejo pobre, casi indigente, mientras que en la segunda mitad, hasta el helado os puedo invitar (no, no es promesa).
Bueno, entre otras cosas, anoche Dael me arrastró a una cangrejada donde estarían dos amigas más. No sé por qué le acepté el asunto. Sí sé, porque extrañaba a ese par de amigas y YO SIEMPRE SOY EL ALMA DE LAS REUNIONES, ASÍ COMO LA MÁS NORMAL DE TODOS USTEDES.
Primero la rata maquiavélica me obligó a montarme en un bus que decía : “a la Peni”. Desde ese momento sospeché, pero ella muy alegre puso aquella sonrisa de inocencia que la caracteriza desde 1980, pero a mí me da más miedo que la de Mona Lisa.
Dijo que como me quería mucho me iba a invitar el bus, o sea que se puso los carísimos 25 centavos.
Por suerte yo me agarré bien de la Rata y me bajé con ella cerca de su casa, así que el plan de mandarme a la Peni no le funcionó.
En su casa, su lindo perro me recibió con el ladrido de odio de siempre, el gato cachetón que tiene me demostró que me ama, y en cambio Dael me maltrató all the time.
Ocho y media de la noche nos fuimos `pa donde el cangrejo.
La cosa es que el cangrejo no me gusta mucho, peor esa perdedera de glamour de darle al pobre animal que no me ha hecho nada, ensuciarme las patitas y todos esos procesos extremos para obtener tantito de carne.
No señores, yo pedí ensalada de cangrejo, la que me comí con una bandejita completa de lo que se suponía que era ají, pero YO JURO QUE NO ERA.
Luego de varios intentos de Dael por ensuciarme con sus patas mugrosas y con olor a “´LE CANGREJÉ BY KALBIN KLEIN”. Ah, debo agregar que la llave del lavamanos le vio la cara varias veces a la Rata. Se negaba a proveerle de agua, o sea que yo sospecho que lo que hizo fue lamerse.
Nos fuimos. Y yo fui la única que pagó como gil 6 dólares por una ensalada que ni me gustó. Tuve que compensar con un dulce de la panadería de al lado.
Hoy estoy trabajando y no me siento muy bien. El cangrejo ha hecho de las suyas y yo soy un Conejito sensible, pero claro a nadie le importa. JAMÁS LE VOLVERÉ A PONER LOS CACHOS AL SUSHI.
Si alguno de ustedes está a dieta, necesita subir el colesterol bueno, quiere ser una persona de bien y caminar mas no rodar, no se junten con DAEL.
Ya es hora del almuerzo y creo que lo único que podré ingerir es suero oral. AY, de mí.
FIN DEL ANGST
Ahora sí. WISHLIST:
1.- Un bolso bonito, informal, mediano.
2.- NADA DE DULCES, NI CHOCOLATES. Lo único a lo que no me resisto son las gomitas.
3.- UN IPOD, UN CARRO, PUEDEN DEPOSITAR DINERO EN MI CUENTA, UN BLACKBERRY, UN MAC BOOK AIR, lo que su generosidad y conciencia les dicte.
4.- Un cuaderno o block bacán. Me hace falta.
5.- NADA DE PELUCHES. LOS ODIO.
6.- Música: CD´s de Evanescence, THE KILLERS, Coldplay, Keane, Dido, Eminen, Linkin Park (el nuevo no, porque ya lo tengo), Chemical Brothers, etc.
7.- Una botella de vino, pero CHILENO. El Doctor dice que debo aumentar el colesterol bueno.
8.- Películas o series. Muero por ver otra vez Los Pitufos.
9.- Algún libro chévere, mientras no sea romántico.
10.- Me pueden invitar sushi
11.- Una bufanda de Grynfindor (en esta oficina nos tienen bajo cero).
12.- A TOM CHAPLIN, ó en su defecto a BELLAMÓN.
13.- Un lindo Tramontina.
En fin, no sean tacaños, manifestaos con el regalo. Aujnque sé que en los deseos del número 3 nadie se fijará.