Siete minutos y un seguro

•Agosto 20, 2008 • 5 comentarios

Estoy triste. Ver “La Tumba de las Luciérnagas” del japonés Isao Takahata, me ha dejado así. Alguien me la prestó el domingo y desde allí, cada vez que me acuerdo, lloro. Más información sobre la película donde Dael

Hoy me di cuenta que tengo 30 dólares de saldo en el raspahielo que nos dieron en el trabajo. Lo malo es que no sé con quién gastarme todo eso. Como es Alegro, se me acumula el saldo.
Por otro lado, unas personas de una aseguradora, la misma que usa el Pasquín universal, trataron de explicarnos (a mí y los demás trabajadores del pasquín oficial), lo importante y lo beneficioso de un seguro médico, del suyo, claro está. No me convencieron.

Se escucha interesante para aquellos que tengan familia, específicamente esposo-a e hijos-as. Yo no tengo. Necesito uno que me permita asegurar a mi mamá, mi sobrino, mis gatos, mis libros, mis discos, mis fantasmas, mis plantaciones, mis zanahorias, en fin, todo eso que es importante para mí, y este seguro no me lo brinda. Además quiero que tenga cobertura internacional, porque me he propuesto que apenas pueda coger vacaciones, me quiero ir a Inglaterra a ver entre otras cosas y otra gente, a Tom (vocalista de Keane) para darle un golpe en la espalda cuando vuelva a ocurrírsele pegar “el gritito”. Esa novia que se maneja, además de tenermelo sin comer bien, me lo está encaminando por el rumbo de la alternatividad. Le hace falta su conejo que lo encamine, y ese soy yo.

Tengo sueño y ayer para colmo me pasaron un memo (no al pajarraco Neo) en el que exponen que el miércoles pasado me atrasé 7 minutos y por eso me amonestarán. No estoy sola en el saco de la impuntualidad, pues la de recursos repartió amonestaciones, cual Campanita polvos (no esos que están pensando). Al final de la hoja dice: “Esperamos demuestre mayor responsabilidad en sus actos y se acoja a las normas y políticas internas”.

No he preguntado cuánto billeteadamente hablando significan 7 minutos de retraso. No es mi culpa, lo juro, la limosina no colabora cuando se lo necesita y las patas ya no saltan como antes. I´m gettin´old and alone.

Helado de vainilla

•Agosto 14, 2008 • 6 comentarios

tomcito

tomcito


AREN´T THEY CUTE?

Ahora sé por qué no me gusta el helado de vainilla. Es la segunda vez que intento escuchar “Under Pressure” de Queen en el trabajo, y cuando me estoy elevando por el entorno musical, sale alguien a bajarme de la nube a trancazos en las orejas, cuando en voz alta entona un “ICE, ICE, BABY”.

o_O Maldito rapero de quinta, malditos orcos de los que estoy rodeada. Vanilla Ice me trae recuerdos patéticos de la época colegial. Recuerdo que vino a Ecuador y el profesor de matemáticas hasta dizque nos puso a concursar por una entrada para ese concierto trucho. Viejo ridículo.

En fin. Anoche vi un video viejo de Milli Vanilli “Girl u know it´s true”….uh,uh, uh, I love u. Y el pasito LOL de los cantantes. Qué risa!

Pero también me acordé lo de las mentiras bochornosas de los chinos en la inauguración de las Olimpiadas. A lo Milli Vanilli nos engañaron con la pequeña que cantó “Oda a la Patria”. Entiendo que hayan tenido que falsear ciertas escenas de los fuegos artificiales, etc, pero cambiar a una niña por creer que la verdadera cantante no es bonita? Huh? ¿A qué hora los chinos se me pusieron vanidosos? Esa no la vi venir.

Ahora solo falta que me digan que TOM de Keane no canta y ahí sí que me drogo hasta morir.
Mientras tanto seguiré escuchando su melodiosa voz disfrutando un helado de ron pasas, porque repito, LA VAINILLA NO ME GUSTA y ahora que me acuerdo EL CHOCOLATE tampoco.

Aquí estoy

•Agosto 11, 2008 • 6 comentarios

He vuelto saltando. Me tiré a la vagancia bloguera y me dediqué a hacer mis deberes de la Uni y al duro trabajo de la distribución de polvos.

“No estaba muerta, andaba de parranda”. Hace poco vi Batman: The dark Knight, y la verdad ese actor que hace de Batman lo tengo entre ceja desde Batman Begins. No me cuadra, no me gusta, no sé qué es, pero dan ganas de abofetearlo.

Quien sí me encantó fue El Guasón o The Joker. Lo máximo ese tipo. Cuando crezca quiero ser así de freak, por el momento ya estoy perfeccionando el truco del lápiz con el Pajarraco (Neo).

¿Ves ese lápiz? y cuando ya tiene puestos los ojos de pollo sobre él, zas que se lo entierro en la cresta y le digo: PUES YA NO ESTÁ. Allí se queda el pajarraco desangrándose.

En mi lugar de trabajo ya me dieron credencial, pero no entraron todas las orejas en la foto, así que he dicho que estoy estrenando corte de orejas nuevo. También tengo tarjeta de presentación y lo malo es que están analizando la posibilidad de ponernos uniforme.

Así es. Yo he rechazado rotundamente esa posibilidad. No me agrada la idea de un saco color rojo cabaret, falda y zapatos de taco, especialmente los tacos que harán que me vire las patas, haga el ridículo y me rompa los dientes, y quién sabe hasta una oreja me puedo volar. LOS CONEJOS SOMOS DELICADOS.

Un favor. Estoy buscando desesperadamente alguien que domine el sistema de reservación llamado SABRE, necesito que me explique unas cosas o el día del examen tendré un encuentro con el pánico y veré pasar un redondo cero haciéndome una mueca.

Que no sabían? Aparte de trabajar para Correita y repartir polvos, estudio Turismo. Para que vean que soy un Conejo aplicado.

…Y Bellamón quiere la dirección de mi blog, y los orcos usan el disco chino de un taxista, mientras como chocolate.

•Junio 24, 2008 • 5 comentarios

11:00 :Algo me decía que este día no debí haberme movido de mi lugar de trabajo, talvez ni debí despertar, pero ya que lo hice, el saco de sal no perdió la oportunidad para “mejorarme” el día.
Mi jefa con la que me llevo muy bien, me avisa que debo ir a realizar una entrevista para recopilar datos sobre el cacao y su ruta por Los Ríos.

1:05: Estando en la soledad “como nunca” de la sala de redacción e internet, empecé a conversar con Bellamón y el webmaster sobre los blogs. Ellos dijeron que no tienen uno, les expliqué de qué se trata, se entusiasmaron, el webmaster se va a una reunión y Bellamón me pregunta si tengo uno, y le digo que sí.

Bellamón: ¿Cuál es tu dirección?
Conejo: Luego te la doy.

Obviamente no se la puedo dar. OMG, DIOS MÍO! Se enteraría de tantas cosas locas, de que no soy normal, de que tengo una afición al tramontina y la sangre, que aparentemente manejo negocios ilícitos, de mi fracaso amoroso anterior, de mis bochornos, etc. No, no se puede enterar de eso, así que tengo que solucionar ese problema. Entré en pánico, pero el entusiasmo de Bellamón por crearse un blog me llevó a enseñarle cómo crearse uno, y lo hizo.

Allí estábamos, los dos solos o casi solos. Prácticamente yo guiaba su mano para que cree su blog. Le di consejos, pero no me hizo caso, puso su nombre real, le vi incluso su clave, que por respeto ya la borré de mi mente.
Me tenía que ir a pedir el dinero para el traslado a la entrevista, pero en ese momento la susodicha me valió tres atados y uno más chiquito, hasta que luego tuve que asumir mi realidad y separarme de él.
Rió porque sabía que me iba acompañada de orcos, como sospechando que me esperaba el suplicio, el hoyo negro, la pesadilla. Sabio Bellamón.

LA PESADILLA…DE CÓMO VIAJAR CON ORCOS PUEDE ALTERAR LO POCO DE CORDURA QUE TE QUEDA.
DIE ORCS DIE!

Tomé el taxi, y no, no me cobraron como a extranjera Dael. Pero el precio razonable tenía un motivo: el taxista no conocía muy bien a donde iba.

Ya dentro del taxi, me tocó sentarme al lado del Orco del Mal. No sé por qué empezaron a hablar del disco chino y lo máximo que es como juguete, a la conversación se sumó el taxista y pensé abrir la puerta y lanzarme a mi suerte, hasta que Orco del Mal me preguntó si yo había tenido alguna vez uno. Lo miré y le dije que sí. Rió. Y fue la risa más espeluznante y larga de mi vida. Bien se la podía poner de fondo en película de terror. Y yo reí por compromiso.

El taxista confesó que nunca dominó el disco chino, que hasta ahora se le sale volando, mientras Orco del Mal dijo ser un experto.

Después se acordaron de Enrique y Ana, de la película del disco chino, de por qué Enrique se enamoró de Ana (de ese rumor se enteró hoy recién el taxista) que cuán viejos estarían ahora, de Menudo, de Parchis. AUXILIO.

Para cortar tan interesante conversación, le comento a Orco del Mal que es probable que viajemos a Los Ríos en el transcurso de la semana, y a él sólo se le ocurre preguntarme si comeremos seco de pato. Yo respondo con un huácala, y jura que hará que coma el animal que esté de moda en ese lugar.

LLegamos, pero nos habían indicado mal. Tuvimos que dar la vuelta y meternos por otro lado, y en el trayecto casi morimos en un choque por culpa de dos autos que nos rebasaron a toda velocidad. El taxista por evadir uno, casi se choca con el otro. Vi mi vida conejil pasar en un segundo, y hasta la carátula de El Extra con el titular: CONEJO MUERE EN VIOLENTO CHOQUE. DOS ORCOS LO ACOMPAÑABAN.

Al llegar, el taxista se enojó por haberlo hecho dar la vuelta. Me pidió un dólar más de lo que habíamos pactado, peleé, me dijo que no me estrese, no me salí con la mía, pero ese taxista donde me vea, me tira el taxi encima.

Aparte aguantar al Half Orco refunfuñón. Yo quería matar a mi jefa por no explicar bien. Lo peor es que llegamos al lugar y nos enteramos que allí ya no funcionaba lo que buscábamos.

Tomamos otro taxi para ir a otro lado, y a ese taxista lo paran por tomar pasajeros donde no debía, Orco del mal se vira para tomar una foto de la coima al vigilante, el taxista regresa al taxi enojadísimo, pensé que nos botaría.

Más adelante se baja otra vez y le pasa “su parte” al vigilante. Al regresar nos cuenta que el vigilante se había intimidado por la cámara y que lo iba a citar. El orco del mal se defendió, pero todo quedó en buenos términos y nos llevó al lugar que deseábamos.

No soy una amante ferviente del chocolate y me imaginé a un abuelito bastante aburrido contándome de las peripecias de la época del auge cacaotero. Sin embargo, una mujer jovial nos contaba indignada cómo en Europa siguen engañados de que el cacao es originario de México y no de Sudamérica.

No salimos tan mal de allí. Nos ofrecieron de beber, nos regalaron chocolate. Nos trataron bien.
Regresamos y cada uno por su lado. Yo corrí a contarle a Bellamón…

CONTINUARÁ…

La personalidad del Conejo en foto

•Junio 20, 2008 • 12 comentarios

Supuestamente esta es una foto que define mi infancia y personalidad.

¿Tú qué opinas? MÁS TE VALE QUE OPINES BONITO QUE MI TRAMONTINA NO ESTÁ AFILADO Y EL DESTAJE SE HACE MÁS DOLOROSO.

De cómo me hizo daño el cangrejo + WHISLIST

•Junio 14, 2008 • 12 comentarios

Para que luego no digan que no se les avisa con anticipación, que todo a última hora, que no hay tiempo para comprar, que el Conejo salado se queda sin regalo, sólo por eso, aquí les dejo a consideración mi Lista de Deseos o “Wishlist”.

Antes de introducirlos al submundo de lo que el Conejo NO TIENE PERO QUIERE CON TODO SU CORAZÓN Y OREJAS, les relato mi penosa travesía del día ayer, espacio nuevamente auspiciado y mentalizado por La Rata, alias “Dael, sonrisita sardónica”.

Todo transcurre con normalidad en el trabajo. Ya cumplí los 3 meses reglamentarios y por lo tanto, espero que se apuren, muy pronto recibiré mi aumento de sueldo, aunque la posibilidad de la patada al desempleo está latente.

Como les decía, la normalidad reina en el “Ministerio”. Claro que estamos preocupados por los intentos de vire que le quieren dar al Jefecito de Estado (acá Correita). No nos conviene que le den el vire o que lo derroquen. Todo sea por el bien laboral de este lindo conejito.

De Orcolandia se siguen escapando los orcos, pero para que vean que me he acostumbrado al asunto. Por suerte el Orco de a lado (el mismo al que ya le conozco hasta la marca de calzoncillos) no me habla y yo no le hablo, o sea he dado por hecho que es materia inservible en una esquina.

Lo malo es que creo que a dos de las criaturitas le gusto, y a mí no me gustan. A mí quien me gusta es Bellamón, que es tan ZANAHORIA, y yo un Conejo cobarde en esos asuntos, lo que normalmente debería ser la combinación perfecta, pero en este caso la zanahoriada del susodicho no ayuda.

Por otro lado, eso de lo zanahoria ya no lo estoy creyendo tanto. Tiene amistad con el Orco inservible y hoy hablaban de una chica que creo que también le gusta Bellamón, y que le mandaba a decir que lo invitaba a una fiesta no sé dónde. No quedó muy claro si a Bellamón le gusta. Talvez sí, talvez no. O sea ya qué más da. Ya no quiero nada, creo.

Dael está planeando venir en marcha blanca con otros miembros de “la cabina de suicidios” (de la que te advierto NEO te queremos expulsar. Ya sabemos que nos has cambiado por Ricardo weblog y Pao Pao, y ahora te gastas el dinero con ellos. MALO PAJARRACO, MALO) con carteles y todo para revelarle a Bellamón mi amor por él. Este asunto terminará mal, lo presiento.

Aparte del asunto bellamontesco, Correita, quien ya nos ha dado celular HORRIBLE (de los que parecen walkie talkie, con antena, pantalla verde) gratichi, con 30 dólares de saldo mensual, ya nos ha cambiado el televisor, nos puso uno nuevo, nos trajo radiograbadora, anunció que nos dará grabadoras y pendrives.

Eso compensa en algo el asunto ese de que nos pagan el 40 por ciento del sueldo en la primera quincena, y el 60 por ciento restante más horas extras en la segunda. O sea, en la primera mitad del mes soy un Conejo pobre, casi indigente, mientras que en la segunda mitad, hasta el helado os puedo invitar (no, no es promesa).

Bueno, entre otras cosas, anoche Dael me arrastró a una cangrejada donde estarían dos amigas más. No sé por qué le acepté el asunto. Sí sé, porque extrañaba a ese par de amigas y YO SIEMPRE SOY EL ALMA DE LAS REUNIONES, ASÍ COMO LA MÁS NORMAL DE TODOS USTEDES.

Primero la rata maquiavélica me obligó a montarme en un bus que decía : “a la Peni”. Desde ese momento sospeché, pero ella muy alegre puso aquella sonrisa de inocencia que la caracteriza desde 1980, pero a mí me da más miedo que la de Mona Lisa.

Dijo que como me quería mucho me iba a invitar el bus, o sea que se puso los carísimos 25 centavos.

Por suerte yo me agarré bien de la Rata y me bajé con ella cerca de su casa, así que el plan de mandarme a la Peni no le funcionó.

En su casa, su lindo perro me recibió con el ladrido de odio de siempre, el gato cachetón que tiene me demostró que me ama, y en cambio Dael me maltrató all the time.

Ocho y media de la noche nos fuimos `pa donde el cangrejo.

La cosa es que el cangrejo no me gusta mucho, peor esa perdedera de glamour de darle al pobre animal que no me ha hecho nada, ensuciarme las patitas y todos esos procesos extremos para obtener tantito de carne.

No señores, yo pedí ensalada de cangrejo, la que me comí con una bandejita completa de lo que se suponía que era ají, pero YO JURO QUE NO ERA.

Luego de varios intentos de Dael por ensuciarme con sus patas mugrosas y con olor a “´LE CANGREJÉ BY KALBIN KLEIN”. Ah, debo agregar que la llave del lavamanos le vio la cara varias veces a la Rata. Se negaba a proveerle de agua, o sea que yo sospecho que lo que hizo fue lamerse.

Nos fuimos. Y yo fui la única que pagó como gil 6 dólares por una ensalada que ni me gustó. Tuve que compensar con un dulce de la panadería de al lado.

Hoy estoy trabajando y no me siento muy bien. El cangrejo ha hecho de las suyas y yo soy un Conejito sensible, pero claro a nadie le importa. JAMÁS LE VOLVERÉ A PONER LOS CACHOS AL SUSHI.

Si alguno de ustedes está a dieta, necesita subir el colesterol bueno, quiere ser una persona de bien y caminar mas no rodar, no se junten con DAEL.

Ya es hora del almuerzo y creo que lo único que podré ingerir es suero oral. AY, de mí.

FIN DEL ANGST

Ahora sí. WISHLIST:

1.- Un bolso bonito, informal, mediano.

2.- NADA DE DULCES, NI CHOCOLATES. Lo único a lo que no me resisto son las gomitas.

3.- UN IPOD, UN CARRO, PUEDEN DEPOSITAR DINERO EN MI CUENTA, UN BLACKBERRY, UN MAC BOOK AIR, lo que su generosidad y conciencia les dicte.

4.- Un cuaderno o block bacán. Me hace falta.

5.- NADA DE PELUCHES. LOS ODIO.

6.- Música: CD´s de Evanescence, THE KILLERS, Coldplay, Keane, Dido, Eminen, Linkin Park (el nuevo no, porque ya lo tengo), Chemical Brothers, etc.

7.- Una botella de vino, pero CHILENO. El Doctor dice que debo aumentar el colesterol bueno.

8.- Películas o series. Muero por ver otra vez Los Pitufos.

9.- Algún libro chévere, mientras no sea romántico.

10.- Me pueden invitar sushi

11.- Una bufanda de Grynfindor (en esta oficina nos tienen bajo cero).

12.- A TOM CHAPLIN, ó en su defecto a BELLAMÓN.

13.- Un lindo Tramontina.

En fin, no sean tacaños, manifestaos con el regalo. Aujnque sé que en los deseos del número 3 nadie se fijará.

Orcos X 0 = conejo feliz

•Junio 3, 2008 • 5 comentarios

*Desempolvando la madriguera* Cof, cof…harto polvo por aquí, y no de ese que se imaginan, mal pensados.

Bueno, retomando mi lugar de batraceo, lloriqueo, desahogamiento público, hoy quiero reflexionar entre ser lady o no.

¿Cuándo una puede sentirse en total libertad para perder los estribos y dejar de comportarse como una “lady”?

O sea, yo nunca he sido lady lady. No es que la Reina Isabel me ve y de una me pedirá que la acompañe a gobernar, de hecho siempre le he dicho las cosas en la cara a la gente, y hasta se me sale el lado grosero…most of the time, por no decir siempre.

Sin embargo estoy tratando de portarme como tal y guardar los guantes de boxeo, el tramontina despellejador, el léxico soberbio y las palabras asesinas.

Hoy dos orcos han hecho de mí el tema principal de burlas, y aguanté e hice como que no les escuchaba, no les hablé, no nada.

Estuve a punto eso sí. Me hubiese gustado, debo admitir, como mínimo estrellarles la cabeza contra el computador o decirles el por qué el hecho de que caminen en dos piernas no significa que ya se ganaron el título de “seres humanos”.

A uno sí, lo admito, mandé a que se multiplicara por 0, pero como dice Dael, le pedí mucho. Poco después descubrí que no sabía tal operación matemática.

El problema en mi caso, es que los orcos por los que estoy rodeada, simplemente no entienden el batraceo elegante y cargado de inteligencia.
Si no les grito “oye tú hijo&$/%&//%$·$·”, estoy segura que de nada servirán mis intentos y gasto de saliva.

Por lo tanto, opté por la opción “ignorarlos”. Puede ser que no funcione, y no sé hasta cuando aguantaré, pero me pregunto cómo hacerme la loca y mantener a raya mi deseo de aplastarlos.
Por Dios, son unos LOOOSSSSERRRSSS. Uno siempre tiene un frasco de Axe sobre el escritorio, sin preguntarle me he enterado por boca de él que usa calzoncillos marca Pasa y que se le han robado condones del cajón de su escritorio.

Se cree lo máximo de lo máximo. El mejor infografista del siglo, el sabelotodo de la computación, no sé.

El otro, un pobre diablo que no puede escribir una línea libre de faltas ortográficas.

Ay de mí!

Yo lancé a Neo al agujero negro y mi grabadora ya volvió

•Mayo 18, 2008 • 6 comentarios

Heme aquí trabajando otro fin de semana. Hoy es domingo y creo que en un rato huiré.

Quisiera darles una noticia, y aclararles algo, para que el pobre de Neo no viva en la mentira.

Ayer recuperé mi grabadora. Él mismo gusano la trajo. Me sorprendió con un mensaje poco después que llegara al trabajo: “¿dónde estás? Para entregarte mi grabadora”. No le respondí.

Estaba en ese momento escuchando la cadena sabatina de Correita. Igual le pregunté a Dael qué hacer, puesto que si me iba a devolver la grabadora, el plan igual era no verlo, ya que el Gato del Mal iba a hacerme el favor de recuperarla por mí.

Pero ya que vino, quedamos con Dael en que hiciera que la entregara en recepción.

Diez minutos después, me llamó al celular. Lo sé porque hasta ayer lo tenía grabado como “gusano”. Fue tan LOL ver que mi cel se encendía, sonaba y en la pantalla se graficaba “GUSANO LLAMANDO”. No le respondí.

Le mandé un mensaje diciéndole que lo dejara en recepción a nombre de otra persona. Al minuto recibí una llamada de recepción diciendo que venían a dejar una grabadora (0_o cómo supo que estaba ese sábado trabajando, no lo sé). Que ya bajaba dije. Bajé a los 15 minutos tras asegurarme que ya no estuviera allí.

“El chico ya se fue”, me dijo la recepcionista un poco sonriente. Levanté la mirada y dije: “AH, que bueno”. Y recogí mi grabadora. La desinfecté, claro está.

Ahora ya no hay ninguna conexión entre el gusano y yo. La grabadora era el único pretexto y ahora ya no hay nada. Por fin.

Igual Ricardo, si aún le quieres tirar el carro encima, avísame que yo te paso la dirección.

Ahora a lo de Neo:

Como ya habrán visto, en el relato de nuestro estimado amigo Ricardo “Weblog”, Neo es empujado por mis pálidas patitas de conejo, a un agujero negro, luego de haber decidido por unanimidad que era el más indicado para asumir el experimento científico.

Ahora, lo que parece que Neo no ha entendido, es que aunque haya encontrado solo nuestros huesos, no quiere decir que todo el tiempo que estuvo allí, no disfrutamos de su ausencia.

Comimos, bebimos, escuchamos buena música, saltamos, fumamos, hablamos mal de Neo.

“¿Pero si estaban sujetando la cuerda?”, preguntó el ingenuo pajarraquín.

“La atamos a algo por allí, por eso pudiste regresar”, le respondí.

Neo, todo ese tiempo valiste. HE DICHO.

What the hell do u think u´re doing u motherfucker?

•Mayo 15, 2008 • 5 comentarios

Estimados amigos míos.
Inicio este post advirtiéndoles que todos aquellos que se atrevan a electrocutarme en el jueguito que el pajarraco con ínfulas de ave fénix (acá Neo) ha publicado en su blog, MORIRÁ DE LA MANERA MÁS PATÉTICA POSIBLE.

Aclarado el asunto, continúo con el post. Resulta que estos días en los que he dejado abandonado mi Madriguera, he estado pasando por momentos bastante bochornosos y decepcionantes. He reafirmado que de verdad hay algunos hombres, me temo que la mayoría, no sirven para nada. Lo peor es que he tratado que el hecho no me afecte, pero me afectó y me sigue afectando.

Lo que sí aprendí es que jamás volveré a confiar así tan fácilmente, aunque crea conocer por mucho tiempo a ese individuo. Estoy tan enojada, tan decepcionada. Quiero aplastar al gusano, vengarme, recuperar lo que es mío, pero Dael no me deja.

Quisiera por un día no tener que recordar, ni soñar sobre el asunto. Quisiera crear en mi mente que el individuo ese no existe. Quisiera someterme a un lavado de cerebro hasta dejarlo limpiecito de recuerdos patéticos. He sido tan ingenua, tan tonta, tan tan.

Hasta hace unos días quería no existir, ó al menos desaparecer. Quise ponerme una funda de papel en la cabeza para que nadie en la calle me reconociera ó viera a mis ojos y descubriera mi dolor.

Ahora, en este preciso segundo me siento tan patética y decepcionada de mí misma, todas las inseguridades volvieron a mí: que si soy fea, tonta, regil, etc.

Aunque yo sé que es cuestión de tiempo para que pase, me parece que se alarga el momento. Sobreviviré, lo sé. Superaré esto. Ojalá sea pronto.

PD: El título…vendedor, no?

El payaso Chinín y la filosofía detrás del ¿es merengue, no es merengue?

•Mayo 5, 2008 • 6 comentarios

¿Es merengue, no es merengue? La verdad, no lo sé. Pero he tratado con Dael “infructuosamente” de descubrir la filosofía en aquel ritmo y las letras de sus canciones.

Hace un par de semanas que en la fiesta infantil de mi sobrina, a la que Dael tuvo bien acompañarme, escuchamos una gama bien surtida de música merengueresca. Lamentablemente yo no pude hacer nada al respecto.

“Un la la la la la la, la la la la la la…si bailas con este ritmo…gozarás con sabrosura…”, se me vino a la mente. Recordé que la buseta en la que me subía para llegar a la Universidad, hace ya tiempo atrás, esa canción estaba de moda.

Jamás pude olvidarme del la la la, ni del ¿es merengue, no es merengue?, que el tipo que cantaba repetía cual “¿ser o no ser?”. Harta meditación.

Una vez soñé que ponía en mi equipo un CD de uno de mis grupos favoritos y me salía esa canción. Desperté asustada.

Como les decía. Dael y yo tratamos de descifrar por qué una mujer en tanguita roja se dirigía a la mesa que más aplaudía, mientras un tipo chillaba que le regaló un osito dormilón. No entendíamos la profundidad filosófica de un hombre que le decía a otro que le compraba a su novia, aunque le cueste un millón. Nada. Y eso que nosotras sacamos buenas notas en Filosofía, ni la mayéutica, ni la cueva, ni ningún tema filosófico nos había causado tanto problema. Entonces optamos por los LOLS.

Nadie bailó merengue ese día. No wait. Creo que un par de niños en un concurso realizado por el payaso Chinín, que mi muy “bien pagado” hermano (MALDITA CERVECERÍA), contrató a última hora, pese a que le dije que no someta a su hija a aquella tortura.

Según mi hermano, mientras el payaso no diga malas palabras o haga chistes de doble sentido, y no salga en media presentación anunciando que en vez de Chinín es Cuchillín ó Pistolín, todo está bien. Bueno, no hizo nada de eso, y escuché que la gente dentro se divertía. Dael y yo permanecíamos en el jardín hablando mal de el Pajarraquín Neo y chateando con Bonny. Ésto último le ganó a Dael una retada de Chinín, que a la salida se le acercó a preguntarle si acaso vino a la fiesta a chatear.

Imaginen la cara de Dael y la mía de LOL. Primera vez que un payaso me arranca una risa. La última payasa que se llevó una mirada de desprecio de mi parte, fue aquella que en la matiné de un vecino mío, a la que asistí con mi sobrino, intentó hacerme bailar la canción oficial del “Cholito”. En aquel concurso al que me obligaron a participar por ser tía, quedé en tercer lugar por doblar bien un periódico con mis pies; y en último por no bailar y amenazar a la payasa.

En general, nos divertimos en la fiesta, aunque Dael anunció a todos que yo me emborraché con una cerveza light, lo cual no es cierto, y el hecho que me la pasé huyendo de mis primos, TODOS CON PROLE, para evitar las preguntas y comentarios al respecto de mi próxima vida en zona VIP de la PERCHA SPORTING CLUB.

Dael se fue contenta, porque mi hermano en vez de ofrecer torta y caramelos para llevar a la familia, repartió sixpacks de Pony Malta. A otros les dio cerveza. VIVA MI FAMILIA! EL NEGOCIO ES DE TODOS. Lástima que la plata de mi hermano sea sólo de él. LIFE IS SO UNFAIR.